Estoy de acuerdo en que la tecnología
nos esta llevando hacia un futuro inminente que no podemos parar, pero como
todo, tiene limites.
Si bien es cierto que en muchas
ocasiones nos hace quedar bien en una presentación en el trabajo o estudio, nos
ahorra tiempo y dinero cuando le hacemos de publicistas de nuestros propio
negocio utilizando las redes sociales e inclusive nos acorta las distancias y
nos hace tener momentos felices cuando hacemos contacto con un familiar o
amigo que se encuentra muy lejos y de no ser por estas herramientas seria
imposible comunicarte. Pero no todo es
bueno en esta estrecha relación que mantenemos con la tecnología.
Hay quienes llevan a un límite
vertiginoso el uso de estos aparatos.
Hace unos días vi en una popular red
social una publicación en donde una niña pequeña hacia un desesperado llamado de atención a
sus padres. Esta jovencita literalmente les
suplicaba a sus padres un poco de atención, se comparaba con un teléfono
celular, decía que quería que la cuidaran como a su celular, que le dieran la
misma atención que le brinda a su celular y sobre todo que durmieran con ella y
que fuera también lo primero que vieran al levantarse.
No es posible que una criatura inocente
tenga que hacer un llamado de atención de este descomunal tamaño, para que un
ser racional se de cuenta de lo que se esta perdiendo por ir detrás de una
seudo felicidad que supuestamente le brinda un aparato dotado de toda esta
nueva tecnología, no digo que sea malo usarlo, pero debemos marcar limites
y sobre todo nunca debemos cometer el error de que nuestros hijos se den cuenta
que cualquier cosa puede ser mas importante que ellos, porque no lo es. Este consejo no es solamente para padres, solo
lo use como referencia, no necesitas ser padre para ser capaz de perder el interés por tu
vida, tu familia, amigos, estudios y hasta trabajo, puesto que he visto personas
quedarse sin trabajo por un descuido a causa de un aparato llámese teléfono,
tablet, Ipod, etc.
Marca la diferencia entre lo importante que tienes en tu vida, recuerda que cuando el tiempo pasa no podemos darle marcha atrás
y lo que pierdas por trivialidades no lo podrás recuperar jamás.
Pasa tiempo de calidad con tu familia y
amigos que es lo verdaderamente valioso en nuestra vida.





